lunes, 14 de abril de 2008

IMPULSARÁ CRECIMIENTO ECONÓMICO

MICROFINANZAS Y EL TLC PERUANO


Escribe César Sánchez Martínez

El Tratado de Libre Comercio (TLC) es la gran oportunidad que tienen las pequeñas empresas para alcanzar su ansiado desarrollo en el país. El TLC y el ATDEA son grandes oportunidades para los pequeños negocios, porque las grandes empresas ya tienen su mercado cautivo y no necesitan de acuerdos comerciales particulares. Son los mercados foráneos los que necesitan nuestros productos como el yacón, aceituna, alcachofa, espárragos, uvas, cerámica, platería, maderas, paiche, metalmecánica, peces ornamentales, entre otros productos, que precisamente están en manos de las pequeñas empresas productoras.

El TLC también generará nuevas inversiones porque permitirá que las corporaciones extranjeras lleguen al Perú con mayores inversiones, porque el dinamismo del mundo moderno así lo está exigiendo. De ahí que el gobierno debe desarrollar una agenda negociadora para con todos los países, porque el proceso de globalización llegará de todos modos. También generará riqueza y mayores puestos de trabajo, factores que influirán en la lucha contra la pobreza. En el debate nacional del TLC también ha permitido un cambio en la mentalidad del peruano, que ahora piensa en términos de desarrollo social. El acuerdo con los Estados Unidos puede ser el punto de quiebre del desarrollo peruano.

En la actualidad el Perú tiene un superávit comercial de los Estados Unidos por encima de los US$ 3,000 millones, situación que permite que las exportaciones peruanas seas mayores que las importaciones de origen estadounidense. El TLC siempre será favorable para el Perú por la sencilla razón que los productos peruanos tendrán acceso preferencial para no pagar aranceles.

De ahí la importancia que las empresas pequeñas trabajen mediante cadenas productivas para alcanzar grandes cantidades de productos exportables. Las mejores prácticas de exportación son excelentes para hacer buenos negocios con los diversos mercados del mundo. Por ahora, la bonanza económica está permitiendo que el gobierno fomente la inversión social y para ello se debe generar una política de inclusión para con todos los peruanos, criterios que está basado en la educación para todos, desarrollo de infraestructura para ser competitivos, acceso a la salud, especialmente para las nuevas generaciones.

Desde esta perspectiva, la seguridad jurídica es clave para la captación de nuevos capitales, ofreciendo excelentes oportunidades para evitar que las inversiones se orienten hacia China e India, países que están recibiendo inversiones de todo el mundo. El “futuro ya lo conocemos”, porque el mundo será menos occidental y cada vez más oriental, donde los negocios internacionales tengan facilidades para invertir nuevos mercados.

La apertura del TLC ha permitido que los empresarios tengan ahora nuevos enfoques. Si bien es cierto hay diversos tamaños de empresas, pero en la práctica hay solo una articulación empresarial. Las empresas son ahora negocios de vanguardia, donde la visión de futuro es clave y donde la competitividad no depende del tamaño de la empresa sino de la capacidad de gestión. Todo está basado en la confianza de las personas (proveedores, clientes, operadores, trabajadores, empresarios, etc.), virtud que debe generar transparencia financiera, responsabilidad empresarial, defensa del medio del ambiente, certificaciones de calidad, cumplimiento de derechos laborales, buenas prácticas de gobierno corporativo, etc. Las empresas de vanguardia están aseguradas con ventas a futuro mediante acuerdos comerciales, como el TLC.

En resumen, la asociatividad es clave para el desarrollo empresarial y cumplimiento de normas estandarizadas de gestión integral. De ahí la necesidad de capacitación de los empresarios vinculados a las pequeñas empresas.

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